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Cómo Entender las Intimidaciones
por Tara L. Kuther
Todos los días, cientos de miles de niños tienen
terror de ir a la escuela y sufrir las humillaciones de los bravucones.
Cuando pensamos en las bravuconadas, el acoso físico y verbal fácilmente
identificable viene a nuestra mente, incluyendo las burlas, hostigaciones,
amenazas y golpes.
Pero para los adultos es más difícil observar e identificar lo que
se conoce como intimidación relacional. Los bravucones que utilizan
esta clase de intimidación son aquellos que aíslan socialmente a sus
víctimas, excluyéndolas deliberadamente o difundiendo rumores sobre
ellas. La bravuconada consiste en una intimidación física o psicológica
repetitiva, cuyo propósito es lastimar o incomodar a la víctima, y
que crea un patrón de conducta acosadora y abusiva permanente.
Cómo identificar a los bravucones
Para la mayoría de los padres es muy difícil
determinar si sus hijos se están comportando como bravucones, ya que
los bravucones casi siempre actúan cuando sus padres no los ven. Sin
embargo, hay algunos comportamientos que los padres y los maestros
pueden observar para identificar casos de intimidación. Estos incluyen:
- Insultos
- Difundir rumores e inventar historias para
meter a otros niños en problemas
- Decir a otros niños que no sean amigos del
niño victimizado
- Golpear, patear, hacer zancadillas o empujar
a otro niño
- Burlarse de otros niños y hacer comentarios
sobre su cultura, religión, origen étnico, peso, aspecto físico,
discapacidades o enfermedades
- Tomar las pertenencias de otros niños o
exigirles dinero
¿Qué
efecto producen las bravuconadas?
Las bravuconadas no son parte normal del crecimiento.
Las víctimas de las bravuconadas quedan marcadas psicológicamente,
y a veces físicamente, para toda la vida. Las víctimas demuestran
más angustia y temor, se sienten menos aceptadas, sufren más problemas
de salud y obtienen un menor puntaje en las evaluaciones de logros
académicos y autoestima que los alumnos que no sufren intimidaciones.
Generalmente, las víctimas esconden su enojo, lo que puede derivar
en depresión, angustia, y hasta el suicidio.
Cómo saber si su hijo es víctima de intimidaciones
A menudo, los niños intimidados por bravucones no les cuentan a nadie
su sufrimiento por vergüenza, miedo a las represalias y sentimientos
de desesperanza. Preste atención a los siguientes signos observados
en los niños que son víctimas de intimidaciones:
- Cambios sutiles en su comportamiento (retraídos, angustiados,
preocupados, demuestran falta de interés en la escuela y en sus
actividades preferidas)
- Vienen a casa con moretones y rasguños, la ropa rasgada y sucia,
sus libros y útiles rotos o sin algunos de ellos
- No pueden conciliar el sueño, tienen pesadillas, lloran dormidos
- Pierden ropa, dinero y otros objetos de valor con mucha frecuencia
- Por la mañana, temen o no quieren ir a la escuela
El modo más eficaz de encarar este problema es a
través de programas integrales que involucren a toda la escuela, desarrollados
en conjunto por la administración y el personal de la escuela, los
alumnos, los padres y los miembros de la comunidad. Una mayor conciencia
y comprensión y un conocimiento más profundo de las intimidaciones
dentro de la comunidad escolar ayudarán a crear un entorno donde este
comportamiento no sea tolerado.
Tara L. Kuther, Ph.D., profesora adjunta de
psicología en Western Connecticut State University, es la autora de
Gimme Your Lunch Money: A Guide to Bullies and Bullying (Parent's
Guide Press, 2003). Para más información sobre su trabajo, visite
http://www.tarakuther.com.
© 2004 National PTA®, Our
Children, Vol. 29, No. 2, pp.
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