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Cómo Participar en la Vida de Su Hijo Adolescente
por Elizabeth Cook
Justo cuando pensaba que tendría más tiempo para usted, le llevará
aún más tiempo y energía criar a un adolescente. La separación emocional
y física de los padres es una característica de la adolescencia y
un paso necesario en la transición del adolescente hacia la adultez.
Aún así, hay estudios que sugieren que la participación de los padres
es más importante para el éxito académico que la posición socioeconómica,
el origen racial o étnico o la educación de los padres. Así, con frecuencia
los padres se ven en medio de una situación desconcertante: ¿cómo
pueden participar en la vida física y emocional de los adolescentes
que tal vez no deseen que sus padres participen de su vida?
Redefina la cantidad de tiempo que pasa con su hijo adolescente
Dado que la participación que exigen los niños menores a sus padres
ahogarían a un adolescente, la tarea que deben enfrentar los padres
de adolescentes es redefinir esa participación. ¿Qué es apropiado
según las necesidades de desarrollo de su hijo adolescente? ¿Qué tipos
de comportamientos y actitudes garantizarían una participación continua
con un adolescente que éstos tolerasen y aceptasen?
Para propiciar el desarrollo y el crecimiento emocional, los padres
deben efectuar la transición de ser emisarios de sabiduría y autoridad
absoluta a ser consejeros. Asumir un papel secundario (como chofer,
proveedor de fondos y autoridad absoluta o consejero sobre los límites
de horario, destinos y compañeros) puede ser un golpe al amor propio
de un padre, que antes era la figura principal en la vida de su hijo;
no obstante, es necesario reconocer las cambiantes necesidades de
desarrollo del adolescente que debe establecer su propia identidad
y comenzar a hacerse cargo del mundo en que vive.
Es importante valorar el "papel de apoyo". Los adolescentes pueden
insistir en limitar la participación de los padres a ser una presencia
no invasiva durante un acontecimiento determinado. Es normal. El simple
hecho de "estar allí" permite al padre observar sin invadir y estar
disponible si se lo necesita. Por ejemplo, como chofer tendrá la oportunidad
de conocer a los amigos de su hijo y descubrir sus intereses y actividades.
Participe activamente en las organizaciones de padres y preséntese
como voluntario en la escuela de su hijo.
Si bien tal vez haya sido sencillo y aceptable buscar en la mochila
de su hijo las calificaciones, los comentarios de los maestros y los
horarios y fechas de las actividades escolares, no intente hacer lo
mismo cuando éste pase a la adolescencia. Los padres deben respetar
la necesidad de privacidad de sus hijos adolescentes. Esta es la razón
por la cual es necesario intercambiar información con otros padres.
Ser voluntario en la escuela y asistir a la reuniones de padres y
maestros también son maneras de adquirir la información necesaria.
La asistencia a las reuniones de padres y maestros es mayor en la
escuela primaria y tiende a disminuir cuando el niño pasa a la escuela
media y secundaria. En general, en la unión de la escuela media y
la secundaria, la comunicación directa con otros padres y con los
maestros es la mejor manera (y tal vez la única) de mantenerse informado
sobre las actividades diarias de la escuela.
Esté disponible
No es necesario que siempre "haga algo" con su hijo adolescente o
que planifique alguna actividad. Es muy valioso estar disponible cuando
su hijo adolescente se encuentre cerca y con ganas de hablar. El adolescente
lo percibirá como menos amenazante, menos invasivo y menos dominante.
La disponibilidad en sí misma proporcionará a los padres una oportunidad
no amenazante para permanecer conectados.
Si bien los padres podían contar con al menos una hora de "tiempo
tranquilo" luego de acostar a los hijos cuando eran pequeños, en general
los adolescentes poseen horarios completamente distintos. Si se permite
estar despierto hasta tarde por la noche, tendrá varias oportunidades
de escuchar a su hijo adolescente.
Con frecuencia, se hace hincapié en hablar con o, peor aún "hablar
a" su hijo adolescente. Para participar, concéntrese en lo que ellos
le dicen a usted, a sus hermanos y a sus amigos. No debe juzgar al
escucharlo. No sienta necesidad de instruir, señalar ni aclarar. Los
adolescentes deben razonar las cosas por sí mismos, cuestionar las
conjeturas, intentar enfoques diferentes; se encuentran en el camino
hacia la transformación en adultos independientes. Si habla demasiado
puede hacer que su hijo se calle; si "sólo escucha", su adolescente
hablará más. Un enfoque abierto y receptivo proporcionará un mejor
ajuste a las necesidades y las exigencias de desarrollo de los adolescentes.
Elizabeth Cook, Ph.D. es psicóloga y
tiene su consulta privada en Westerville, Ohio. Actualmente es presidente
de la Genoa Middle School PTSA (Asociación de Padres, Maestros y Alumnos
de la Escuela Media Genoa). Comuníquese con la Dra. Cook por correo
electrónico a: elizcook@yahoo.com.

© 2004 National PTA®, Our Children, Vol. 25, No. 4, p.
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