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Construir Conexiones Protectoras
para su Hijo
por Shepherd Smith
Ya hizo las compras para el colegio. Organizó las
carpetas (al menos por ahora). Tramitó los formularios de salud. Completó
los exámenes físicos para realizar deportes. Los objetivos académicos
son claros. Estableció reglas, horarios de llegada y otros límites.
Hizo todo lo posible para que su hijo curse con éxito este año escolar
y, no menos importante, para que se mantenga alejado de problemas.
Bueno, quizá.
Existen cinco comportamientos de riesgo muy peligrosos para la salud
que siempre estarán al acecho de su hijo: alcohol, drogas, sexo, tabaco
y violencia. Y no piense ni por un momento: "¡Mi hijo no!" Todas las
investigaciones demuestran que ésta es una gran generación de jóvenes
-según la creciente proporción de niños que toman decisiones saludables,
esta es una de las mejores cosechas de jóvenes estadounidenses. Pero
hasta los mejores niños pueden meterse en problemas. En efecto, el
53 por ciento de los adolescentes habrá utilizado algún tipo de droga
para cuando se gradúe de la secundaria. Y un increíble tercio de los
estudiantes se peleó físicamente con alguien al menos una vez en 2001,
muchos de los cuales eran niñas.
Las buenas noticias son que existen formas basadas en evidencias con
las cuales los padres pueden ayudar a sus hijos a evitar estos comportamientos
de riesgo peligrosos para la salud. El paso número uno es ignorar
la sabiduría convencional, que dice que una vez que los hijos cumplen
los 13 años, los padres ya no tienen mucha influencia sobre sus vidas.
Nuestros propios grupos de enfoque y otras importantes investigaciones
revelan que los adolescentes de todas las edades desean más, no menos,
consejos de sus padres.
Se ha demostrado que la "conexión" protege a los jóvenes contra una
amplia gama de factores de riesgo y fortalece los lazos con la familia
y con la escuela. Por ejemplo, los jóvenes que se sienten conectados
con su escuela tienen menos probabilidades de utilizar alcohol y otras
drogas, mostrar conductas violentas o anormales, quedar embarazadas
o experimentar problemas emocionales. Los jóvenes que se sienten conectados
con sus padres tienen, por ejemplo, menos posibilidades de ejercer
la violencia, tener relaciones sexuales o utilizar drogas.
¿Cómo se mide la conexión? ¿Cómo darse cuenta que su hijo se siente
conectado con su escuela y familia? Los estudiantes suelen sentirse
más conectados con la escuela si sienten que los maestros y administradores
se preocupan por ellos (que forman "parte" de la comunidad escolar
y son tratados con justicia en la escuela), si tienen amigos en la
escuela y si se sienten seguros en ella. Los niños cuyos padres les
transmiten altas expectativas, conversan con ellos (no le dan sermones,
sino que dialogan), definen valores y expectativas, controlan las
actividades de sus hijos y establecen reglas y límites claros suelen
sentirse más conectados con sus familias.
De manera que antes de que comiencen las clases este año, asegúrese
que su hijo se sienta conectado.
Hay algo más que puede hacer, algo que parece poco importante pero
que es fundamental. Se trata de cenar todos juntos como una familia
al menos cinco veces a la semana. La hora de la cena ha demostrado
ser un factor altamente protector para los jóvenes. Los adolescentes
que comparten de cinco a siete cenas por semana con sus padres, independientemente
de la estructura familiar, tienen menos probabilidades de consumir
drogas o tener relaciones sexuales tempranas. Lo importante no es
la comida (¡aunque usted seguramente cocina muy bien!), sino la conversación.
El momento de la cena es cuando nos ponemos al día con lo que le sucedió
a cada uno durante la jornada; contamos las cosas graciosas, tristes,
inspiradoras o tontas que pasaron en la escuela o el trabajo y nos
escuchamos unos a otros. Es cuando nuestros hijos reciben una gran
parte de la dosis diaria recomendada de ese importantísimo nutriente
emocional: la conexión.
Coloque la conexión con su hijo en la lista de tareas para este nuevo
año escolar y su hijo tendrá asegurada una gran parte del éxito en
la vida.
Shepherd Smith es fundador y presidente del Institute for Youth Development
(IYD), una organización no partidista y sin ánimo de lucro que fomenta
un mensaje consistente e integral en contra de los riesgos para los
jóvenes, tales como el alcohol, las drogas, el sexo, el tabaco y la
violencia. Para obtener más información, escriba a IYD, P.O. Box 16560,
Washington, DC 20041 o visite www.youthdevelopment.org.
Consejos prácticos en el cuadro de texto azul:
- Demuestre un interés genuino en sus actividades académicas y extracurriculares.
En contra de lo que normalmente se supone, el estímulo para que
obtenga buenas notas reduce la angustia, ya que envía el mensaje
de que usted tiene confianza en la capacidad de sus hijos y está
profundamente interesado en su futuro.
- Manténgase en contacto con los maestros.
- Enseñe a su hijo a interactuar de manera apropiada con los adultos
(incluidos maestros y administradores) dando el ejemplo con un comportamiento
cooperativo y positivo en sus propias interacciones diarias.
- Ofrézcase para realizar trabajo voluntario (al menos una vez)
durante el año escolar. En la semana esto puede resultar difícil
debido a su trabajo pero un sábado, en la feria de primavera, quizá
no lo sea.
- Sepa quiénes son los amigos de su hijo.
© 2004 National PTA®, Our
Children, Vol. 29, No. 1, p.
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