|
Cómo Evitar las Controversias
por los Deberes Escolares Ha sido un largo día, y todo lo que usted desea
es poder derrumbarse en el sillón. Pero en cambio, tiene que responder
las llamadas telefónicas de promoción de ventas, alimentar al gato,
lavar la ropa y preparar la cena. "No entiendo esto", se queja su
hija, que está haciendo los deberes escolares en la mesa de la cocina.
"¡Necesito ayuda!" ¿Cuál es el mejor lugar para que sus hijos hagan los deberes? La respuesta corta es en cualquier lugar donde puedan trabajar cómodamente y sin distracciones. La mayoría de los niños rinden más cuando pueden trabajar en un área reservada para sus deberes y estudios. Un área especialmente destinada al estudio brinda a sus hijos un sitio donde mantener sus herramientas de aprendizaje en un mismo lugar. El estar en esta área evoca un sentido de propósito en los niños y los ayuda a concentrarse en las tareas que tienen. Esta área de estudio no necesita ser muy arreglada ni muy amplia. Un escritorio o una mesa para tener una superficie plana para escribir, ubicada en un área fuera del flujo general de tráfico de la casa, cumple las necesidades típicas de estudio. Una biblioteca brinda un lugar para guardar papeles, lápices y lapiceros, cuadernos, libros de texto y materiales de referencia. Una lámpara de escritorio o cualquier otra fuente de luz ajustable garantiza una iluminación adecuada. Un
buen número de niños prefiere una atmósfera más informal y relajada
para hacer los deberes y estudiar. A ciertos niños les gusta instalarse
en el sillón o en el piso, rodeados por los libros. A otros les gusta
sentarse en la mesa de la cocina, para estar cerca de los bocadillos
y quizá, de alguna ayuda de su mamá o su papá. Esto está bien, siempre
y cuando existan pocas distracciones que puedan apartar la atención
de su hijo de los deberes. A menudo, a medida que los niños crecen se
mudan a lugares de estudio donde se pueden apartar del resto de la casa,
especialmente cuando estudian para las evaluaciones. Una regal de oro: no permita que sus hijos hagan sus deberes con la televisión encendida. Sin importar cuánto se esfuercen, no son capaces de ignorar lo que está sucediendo en la televisión. Es importante que su hijo aprenda cómo estudiar y que lo haga en un ambiente que apoye unas buenas costumbres de estudio. Hacer los deberes frente al televisor refuerza malas costumbres de estudio. Qué cantidad de deberes se debe esperar La cantidad de deberes varía mucho según la escuela y, a menudo, según el maestro. En general, los niños de la escuela primaria tienen aproximadamente 10 minutos de deberes para cada nivel de grado. Por ejemplo, en primer grado tendrá 10 minutos de deberes, mientras que en quinto grado tendrá 50. Consulte al comienzo del año escolar qué le espera a su hijo. En la escuela primaria, los maestros habitualmente tratan el tema de los deberes escolares en una reunión de padres. Si el maestro de su hijo no la organiza, siéntase libre de preguntar o enviar una nota preguntándole cuántos deberes tendrá el niño. Es difícil predecir los niveles de deberes cuando los niños alcanzan la escuela media y secundaria, dado que tienen más de un maestro. Generalmente puede obtener una idea de cuántos deberes se les dará a los niños en una reunión de padres o de orientación. También puede consultar a cada maestro por nota o por teléfono. Saber cuántos deberes tendrá probablemente su hijo le ayudará a planificar el tiempo de estudio. Cuándo hacer los deberes Su
hijo debe hacer los deberes y estudiar como parte de la rutina diaria.
Inicie esta práctica cuando su hijo recién ingresa a la escuela. Reserve
un tiempo de estudio programado y regular para que sus hijos realicen
sus deberes. Los niños más pequeños que pueden no tener deberes todos
los días, tienen que tener aún así un tiempo de estudio diario. Pueden
utilizar este tiempo para actividades relacionadas que les ayuden a
practicar sus conocimientos académicos, como por ejemplo lectura y escritura.
Aliente a los niños de escuela media y secundaria que no tienen deberes
asignados en un día determinado a usar su tiempo de estudio para actividades
similares. Cuando usted sepa que sus hijos hacen regularmente sus deberes
y les va bien en la escuela, puede permitirles usar el tiempo de estudio
como a ellos les parezca. No se puede determinar una hora fija para hacer los deberes para todos los niños. Algunos niños conservan sus energías y están preparados para continuar aprendiendo cuando regresan a la casa de la escuela. Otros están cansados y necesitan descansar. Es muy importante que usted establezca un tiempo programado todos los días para que hagan los deberes y estudien. Haga participar a sus hijos en la decisión acerca de cuál será ese momento. Si no tienen deberes y no necesitan estudiar para una evaluación, pueden usar ese tiempo para leer. Asegúrese de que el tiempo de estudio se adapte al patrón de actividades de su hogar. Tenga en cuenta su horario y los compromisos familiares u horarios de los otros niños. Si la elección de sus hijos es práctica, acéptela. Esto aumenta la probabilidad de que usarán el tiempo programado con un mínimo de quejas. Si usted tiene más de un hijo, intente programar períodos de tiempo de estudio simultáneos. Así evitará que los niños se distraigan entre sí, y reducirá el nivel de supervisión que usted debe hacer.
Aliente a sus hijos a terminar los deberes 30 ó 45 minutos antes de
ir a dormir, para que puedan tener tiempo libre y relajarse antes de
ir a la cama. Esto ayuda a evitar que los deberes interfieran con las
rutinas de ir a la cama. Es posible que esto le resulte difícil al principio,
especialmente si su hijo ya es mayor cuando usted implementa los períodos
de estudio. Con persistencia y apoyo, se adaptarán y desarrollarán mejor
sus habilidades para administrar el tiempo en el proceso. Al final, los procedimientos de estudio que usted establezca serán beneficiosos para usted y sus hijos. Sus hijos desarrollan buenos hábitos de estudio y hacen sus tareas a tiempo. Usted tiene menos controversias a causa de los deberes y hasta podría conseguir tiempo para usted misma mientras sus hijos estudian. ¿Cuánto debería ayudar a mi hijo? Muchos padres tienen dificultad al decidir en qué medida deben brindar ayuda a sus hijos con los deberes. Es fácil concentrarse en la meta de que sólo se haga la tarea, dejando de lado metas a largo plazo como desarrollar hábitos de estudio independiente. En general, es responsabilidad de sus hijos saber cuáles son sus tareas y cuándo vencen, así como tener todos los materiales que necesitan para completar las tareas, hacerlas con mínima o nada de ayuda, y devolverlas a tiempo. A menudo los padres suelen caer en la trampa de asumir más responsabilidades de las que deben por los deberes escolares de sus hijos. Es un aspecto natural de su preocupación por el progreso de su hijo en la escuela. Después de todo, usted desea que su hijo triunfe, y acepta que su función es ayudar a que esto suceda. Pero recuerde que su función es apoyar, no conducir. Si continuamente interviene para que sus hijos realicen los deberes escolares que los desafían, su preocupación puede terminar saboteando sus triunfos a largo plazo. Esas luchas para comprender conceptos académicos suelen ser una parte vital del proceso de aprendizaje. Cuando sus hijos comienzan a traer tareas a casa, es muy importante y razonable darles el aliento necesario. Podría necesitar sentarse cerca mientras los niños hacen los deberes para que sientan su presencia y apoyo. Podrían necesitar su ayuda con ciertas partes de la tarea, o incluso, de su participación (como escucharlos mientras leen en voz alta o practican el deletreo de palabras). Pero recuerde que los deberes son para sus hijos, no para usted. ¿Está bien responder las preguntas de su hijo? Por supuesto. Incluso está bien ayudarlos a resolver uno o dos problemas o explicarles un solo punto que el niño no comprende bien. Sólo que no debe permitir convertirse en un ayudante de deberes, manténgase estrictamente en su función de consejero.
Usted debe intervenir cuando su hijo falla consistentemente en completar sus deberes escolares. ¿Puede habitualmente su hijo completar las tareas con ayuda y aliento extra? La mayoría de las días, los niños deben poder completar las tareas en forma independiente. Si aparentemente requieren más ayuda suya de lo que usted considera razonable, es momento de programar una cita con el maestro del niño. Explíquele sus preocupaciones al maestro. Pregunte si su hijo es capaz de completar tareas similares en clase. ¿Considera el maestro que el niño tiene las habilidades para hacer el trabajo? Si el maestro considera que el niño es capaz de hacer el trabajo y que lo hace bien en clase, deberá configurar un plan con el maestro para que su hijo vuelva a tomar el ritmo con los deberes. Un plan de mejoras Aunque el plan específico para lograr mejoras debe acomodarse a las circunstancias propias de los niños, existen varios principios clave a seguir en la configuración del plan
Cuanto antes pueda implementar prácticas efectivas para los deberes durante los años escolares de su hijo, mayores serán las probabilidades de que usted pueda hacer de los deberes una experiencia de aprendizaje positiva. Pero nunca es tarde para comenzar. Aún cuando su hijo haya alcanzado la etapa de quejas y refunfuños, todavía podrá mejorar las cosas. Siéntese con su hijo en un momento y lugar donde no existan distracciones y explíquele qué piensa hacer y qué espera lograr. Asocie a sus hijos en sus planes tanto como sea posible. ¿Tiene su hijo un lugar o momento favorito de estudio? Si resulta práctico, incorpore esas preferencias en su enfoque. En realidad, a su hijo no le gusta pelear por los deberes más que a usted. Aunque escuche quejas y hasta encuentre resistencia al principio, manténgase firme con su plan. Recuerde, debe mantenerse calmada y positiva. Al final, tanto usted como su hijo apreciarán el tener deberes como sólo otra rutina más del día. Juntos, John E. Beaulieu, Ph.D., y Alex
Granzin, Ph.D., tienen más de 40 años de experiencia en el campo de
la educación como maestros, maestros de educación especial y psicólogos
escolares. Son los autores de un nuevo libro titulado Working
Parents Can Raise Smart Kids: The "Time-Starved" Parents Guide to
Helping Your Child Succeed in School. Este artículo ha sido extraído
y adaptado de un capítulo de ese libro.
|
|
||||||||||||||||