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Habilitar a las Niñas para
Enfrentar a las Intimidadoras
por Margaret Sagarese y Charlene C. Giannetti
En los últimos años, se ha revelado que las intimidadoras
a menudo son femeninas. Las niñas siempre han sabido sobre las chicas
malvadas. Pero los adultos no. Sin embargo, el secreto ha salido a
la luz, gracias a una serie de libros publicados recientemente sobre
el tema y las inolvidables imágenes de televisión sobre la hostigación
femenina en la escuela secundaria Glenbrook North de Northbrook, Illinois,
la primavera pasada.
La poderosa y popular muchacha que sonríe con satisfacción, susurra
secretos, esparce rumores y excluye deliberadamente a otras de su
círculo social ejerce tanto poder nocivo como una intimidadora física,
no obstante el incidente de Northbrook. La maldad es epidémica entre
las niñas, y puede convertir la buena vida de una chica en una vida
de pura miseria instantáneamente. La violencia psicológica que producen
tales actividades dejan grandes cicatrices emocionales.
De acuerdo con Rachel Simmons en Odd Girl Out: The Hidden Culture
of Aggression in Girls, el tipo especial de crueldad que las niñas
se dirigen mutuamente tiene un nombre: agresión relacional. En la
raíz de este mal comportamiento yace la incapacidad de las chicas
para expresar el enojo, porque nuestra cultura les enseña que no está
bien que las mujeres expresen sentimientos de enojo. Así que las chicas
utilizan su amistad para recompensarse o castigarse mutuamente. Los
celos, la competencia intensa (a menudo por los chicos) y el abuso
emocional se extienden en la cafetería, en las dormidas y en los tableros
de mensajes instantáneos en Internet. El hecho de que las chicas en
la escuela media ansíen la popularidad provoca juegos de poder intensos.
Su
hija necesita ayuda para comprender cómo contribuye con la crueldad
femenina. En Queen Bees and Wannabes: Helping Your Daughter Survive
Cliques, Gossip, Boyfriends, and Other Realities of Adolescence,
la autora Rosalind Wiseman dice que las chicas desempeñan papeles
en una jerarquía de clases: "la abeja reina (la líder), la mensajera
(transmite las órdenes acerca de quién está adentro y [quién] está
afuera), la compinche (seguidora), la flotante (a veces miembro de
la camarilla)", por nombrar algunos. Otros papeles sobre los que hemos
escuchado en los talleres que realizamos con chicas son la que impone
y la aspirante. Fuera de la abeja reina, lo que todos estos papeles
comparten es el hecho de respaldar a la líder que ordena la acción
malvada. Cuando una chica respalda la burla a otra chica por parte
de la líder o el grupo, conspira con el juego de la exclusión, lleva
el chisme o permanece en silencio, contribuye con el reinado de las
reinas malvadas y lo solidifica. Y se traga la bronca y reprime su
remordimiento, al saber que este compartimiento no es correcto.
Para habilitar a las chicas que se sienten impotentes ante las chicas
malvadas, los padres pueden hacer lo siguiente:
- Pregúntele a su hija acerca de los papeles que desempeñan ella
y sus amigas. ¿Quién es la chismosa principal? ¿Quién lidera el
desfile de popularidad? Cuando haya identificado a los agentes de
poder, estará lista para la siguiente lección: su apoyo o su silencio
otorga poder a estas chicas, dejando impotentes a otras.
- Llamemos a las cosas por su nombre. Dígale a su hija que burlarse,
traicionar e ignorar a alguien son formas de intimidación. Usar
la lealtad y la amistad como armamento está mal.
- Ayúdela a encontrar su propia voz. No es fácil hablar en voz alta
en contra la agresión relacional, porque a menudo significa ir en
contra de las propias amigas. Debata el dilema con su hija.
- Muéstrele cómo conectarse con su rabia, especialmente la rabia
que proviene de ser lastimada o ver cómo se lastima a otras.
Margaret Sagarese y Charlene C. Giannetti son
coautoras de cuatro libros publicados por Broadway Books: What
Are You Doing in There? Balancing Your Need to Know with Your Adolescent's
Need to Grow (2003); Cliques: 8 Steps to Help Your Child Survive
the Social Jungle (2001); Parenting 911: How to Safeguard and
Rescue Your 10- to 15-Year-Old from Substance Abuse, Sexual Encounters
and
Other Risky Situations (1999); y The Roller-Coaster Years:
Raising Your Child Through the Maddening Yet Magical Middle School
Years (1997). Además, dictan conferencias en todo el país acerca
de las camarillas y los intimidadores; quienes deseen comunicarse
con ellas, pueden hacerlo a msagarese@aol.com.
© 2004 National PTA®, Our
Children,Vol. 29, No. 3, pp.
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